Vinos orgánicos, en dos minutos

Uvas para vinos orgánicos
Cada cierto tiempo nuestros clientes nos preguntan sobre vinos orgánicos.  Este artículo se hizo esperar un poco, pero hoy el sommelier Jacobo Vitko nos cuenta un poco sobre estos vinos.

Tenemos que tener en cuenta que el término “orgánico” hoy en día se usa para muchas cosas, hasta tal punto que muchas veces es más una moda que una forma de vida, como debería ser.  Pero, ya que en este espacio hablamos de vinos, no nos desviemos del tema.

Antes que nada, es importante aclarar que un vino podría indicar en su etiqueta que ha sido elaborado bajo normas orgánicas, pero eso no necesariamente significa que ha sido certificado como orgánico.  Para que un vino y un viñedo sean certificados como orgánicos, la entidad certificadora debe monitorear todos los procesos para asegurarse de que cumplan con las normas y sean sostenibles en el tiempo.

Los vinos orgánicos son aquellos que tienen una conexión muy especial con la tierra.

Al trabajar la tierra se debe evitar usar pesticidas, fertilizantes químicos o cualquier compuesto que dañe el medio ambiente.  Por el contrario, se debe utilizar fertilizantes como el compost de plantas o el guano de animales.

Del mismo modo, el trabajo con la planta debe ser manual y, en caso de que haya algún problema de plagas, tratarlo con productos permitidos como el caldo bordelés, que es una suerte de mezcla de cal con sulfato de cobre y agua.  La recolección es manual y, al momento de comenzar el tratamiento en planta, se trata de que la fruta se encuentre en muy buenas condiciones, por lo que incluso el estrujado y prensado es amable.

Durante la fermentación, guarda y demás procesos de elaboración se mantienen los estándares regulares, pero están prohibidas las levaduras de laboratorio, soluciones sulfurosas y algunos tipos de clarificado.

Hablando de corchos, por lo general éstos son amables con el medio ambiente, por lo cual es muy raro encontrar un vino orgánico con un corcho natural, pues su uso implicaría quitarle la corteza al alcornoque hasta en cierto punto tener que talarlo.

En resumen, en la elaboración de los vinos orgánicos se respetan mucho la tierra, la fruta, los procesos, el medio ambiente, y hasta el envase.

Si me preguntan por el sabor… la diferencia se encuentra en el catador.  Lo importante es disfrutar.

Ahora que ya sabes un poco de la teoría, si te interesa aprender más, te invitamos a probar nuestros vinos orgánicos.

Ahora te toca a ti… ¿has probado vinos orgánicos?  ¿Qué te parecieron?  Déjanos un comentario más abajo.

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