5 tips para maridar comida italiana con vinos italianos

Pasta, mariscos y vino blanco italiano

¿Tienes un almuerzo familiar, una reunión con amigos o una cena romántica? ¿Piensas pedir comida italiana, pero no sabes qué vino italiano servir? Aquí te simplificamos el proceso de decisión. Sólo sigue estos simples consejos.

  1. Aperitivos o cocteles

Una excelente forma para empezar bien la noche, es con unas deliciosas y refrescantes burbujas. No, esto no significa que tienes que elegir el Asti Ric#%&ˆ$a de siempre, ni romper el chanchito para comprar un Champagne. ¡Mejor elige un Prosecco! Por una fracción de lo que cuesta un Champagne decente, puedes disfrutar un espumoso italiano frutado y aromático (no necesariamente dulce). No por nada es el tipo de espumoso de más rápido crecimiento en ventas a nivel mundial.

  1. Pescados, mariscos y salsas cremosas

Seguro que has escuchado que los vinos blancos y rosé van mejor con platos a base de pescados y mariscos. Pero, ¿qué pasa cuando el pesado o los mariscos vienen acompañados por salsas cremosas? En estos casos, elige un Chardonnay, especialmente si tiene un breve paso por barrica. Si es un plato más fresco, con algo de acidez, elige un Pinot Grigio; su sabor frutado/cítrico le irá muy bien.

  1. Pastas, pollo o ternera en salsa de tomate

Estos platos suelen ser más ligeros que los asados y guisos con carne roja o de caza. Sin embargo la acidez del tomate igual puede atropellar a un vino de cuerpo ligero y baja acidez. Mejor prueba con un vino tinto de cuerpo medio como, por ejemplo, un Chianti (o cualquiera elaborado con Sangiovese), Barbera, Merlot, Montepulcciano d’Abruzzo, Nebbiolo, Valpolicella o incluso un Lambrusco.

  1. Carne roja, carne de caza o quesos curados

Los secondo piatti son platos de fondo contundentes y sabrosos. Piensa en guisos, estofados y asados, o incluso una salsa boloñesa, entre otros. Normalmente suelen ser a base de carnes rojas o de caza (ej: conejo, venado, jabalí, etc.). Para este tipo de plato necesitarás un vino con suficiente cuerpo para hacerle frente a los sabores potentes de la comida. Prueba un Primitivo, Amarone, Barbaresco o Cabernet Sauvignon (por supuesto, italiano de preferencia).

  1. Postres

Si nunca has acompañado el postre con un vino, ¡es hora de que empieces! Vinos para acompañar el postre no son consumidos tan frecuentemente, pero haz el esfuerzo en tu próximo almuerzo o cena, y verás el resultado. Vinos espumosos y/o ligeramente dulces suelen complementar muy bien el postre. Prueba un Moscato di Sicilia con un tiramisú, un Moscato d’Asti con una tartaleta de frutas o un Brachetto d’Acqui (un espumante tinto del Piamonte) con un postre con chocolate.

¿Has probado alguno que nos quieras recomendar? Cuéntanos qué tal te fue, en los comentarios.

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